Deducciones fiscales por instalar calefacción de biomasa

Además de las subvenciones directas, instalar una estufa o caldera de pellets puede beneficiarse de una deducción en el IRPF por mejora de la eficiencia energética de la vivienda, prorrogada hasta finales de 2026. Es un beneficio fiscal independiente de las subvenciones, compatible con ellas en la mayoría de casos, y que puede suponer un ahorro considerable en la siguiente declaración de la renta.

En qué consiste esta deducción

Desde 2021 existen tres modalidades de deducción en el IRPF por obras de mejora energética en la vivienda, reguladas mediante real decreto-ley y prorrogadas sucesivamente hasta 2026 y 2027 según la modalidad. Las tres comparten un mismo principio: cuanto mayor es la mejora energética conseguida, mayor es el porcentaje de deducción aplicable.

Las tres modalidades de deducción

Deducción del 20% por reducción de la demanda de calefacción

Se aplica cuando las obras logran reducir al menos un 7% la demanda conjunta de calefacción y refrigeración de la vivienda habitual o de una vivienda arrendada. La base máxima de deducción es de 5.000 € anuales, y es imprescindible acreditar la mejora mediante un certificado de eficiencia energética expedido antes y después de la actuación.

Deducción del 40% por reducción del consumo de energía no renovable

Se aplica cuando la reforma consigue reducir al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable de la vivienda, o permite alcanzar una calificación energética A o B tras la obra. Sustituir un sistema de calefacción basado en gas o gasóleo por una estufa o caldera de pellets suele encajar directamente en este supuesto, ya que la biomasa se contabiliza como energía renovable a efectos de este cálculo. La base máxima de deducción es de 7.500 € anuales.

Deducción del 60% por rehabilitación energética de edificios

Está pensada para actuaciones colectivas en comunidades de vecinos, cuando la obra de rehabilitación energética afecta al conjunto del edificio y logra una reducción de al menos un 30% del consumo de energía primaria no renovable, o una calificación A o B. La base máxima es de 15.000 € por vivienda, con posibilidad de trasladar el exceso no deducido a los cuatro ejercicios siguientes. Este supuesto tiene un plazo más amplio que las otras dos modalidades.

Requisitos comunes a las tres deducciones

  • El pago de las obras debe hacerse mediante medios distintos al efectivo, es decir, transferencia, tarjeta o cheque nominativo.
  • Es obligatorio contar con un certificado de eficiencia energética previo a la obra y otro posterior que acredite la mejora conseguida.
  • La base de deducción se calcula descontando cualquier subvención pública recibida para la misma actuación, por lo que la deducción se aplica solo sobre la parte del gasto que has pagado realmente de tu bolsillo.
  • Las obras deben realizarse sobre la vivienda habitual del contribuyente o sobre una vivienda que esté alquilada o en expectativa de alquiler antes de finales de 2027.

Cómo encaja la instalación de una estufa de pellets en estas deducciones

En la práctica, sustituir un sistema de calefacción de gas o gasóleo por una estufa o caldera de pellets suele ser una de las actuaciones más claras para acceder a la deducción del 40%, ya que implica pasar de una energía no renovable a otra que sí lo es, cumpliendo de forma directa el criterio de reducción de consumo no renovable exigido. En comunidades de propietarios, si la actuación forma parte de una rehabilitación energética conjunta del edificio, puede encajar en la deducción del 60%.

Cómo justificar la deducción ante Hacienda

  • Guarda las facturas desglosadas del equipo, la instalación y la mano de obra, pagadas por un medio distinto al efectivo.
  • Conserva ambos certificados de eficiencia energética, el previo y el posterior a la obra, ya que son el documento clave para acreditar la mejora.
  • Si has recibido alguna subvención para la misma instalación, guarda también la resolución de concesión, ya que su importe se resta de la base de deducción.
  • Consulta con tu gestor o asesor fiscal en qué casilla concreta de la declaración de la renta corresponde declarar la deducción, ya que puede variar ligeramente según el ejercicio fiscal.

Conclusión

Instalar una estufa o caldera de pellets en sustitución de un sistema de gas o gasóleo puede dar acceso a una deducción del IRPF del 20% o del 40% según la mejora energética conseguida, con bases máximas de 5.000 € o 7.500 € al año respectivamente, siempre que se acredite con los certificados energéticos correspondientes y se pague por un medio distinto al efectivo. Es un beneficio fiscal compatible con las subvenciones directas, por lo que conviene tenerlo en cuenta al calcular el coste final real de la instalación.

Este artículo tiene un carácter informativo general y no sustituye el asesoramiento de un profesional fiscal; antes de aplicar cualquier deducción conviene confirmar los requisitos vigentes con un gestor o asesor.

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