El precio del pellet ha vivido una montaña rusa en los últimos años, desde la fuerte subida de la crisis energética de 2022 hasta la estabilización posterior. Entender esta evolución ayuda a anticipar qué se puede esperar del precio en 2026 y a decidir el mejor momento para comprar.
Cómo ha evolucionado el precio del saco de 15 kg en los últimos años
- 2021: precio medio en torno a 4,5 € por saco, con un coste energético especialmente competitivo frente a los combustibles fósiles.
- 2022: fuerte escalada durante la crisis energética derivada de la invasión de Ucrania, con el precio medio llegando a superar los 8 € por saco en el pico de la tensión de suministro, un incremento de hasta el 67% en un solo año.
- 2023: los precios se mantuvieron altos durante buena parte del año, por encima de los 6,50 € por saco, aunque ya lejos de los picos puntuales de finales de 2022.
- 2024: descenso progresivo a lo largo del año, con el precio medio situándose en torno a 5,15-5,16 € por saco en el segundo y tercer trimestre, los niveles más bajos en dos años, con una ligera subida estacional al llegar el otoño.
- 2025: el mercado se ha mantenido relativamente estable respecto a 2024, consolidando un coste energético en torno a los 7 céntimos de euro por kWh, lo que sitúa el precio del saco de 15 kg en una franja similar a la de 2024.
Qué se espera para el precio del pellet en 2026
Según los análisis del sector, la tendencia de fondo apunta a la consolidación del precio en los niveles alcanzados en 2025, lejos de los picos de 2022, gracias a que la industria española ha ajustado su capacidad de producción y ha reducido el sobrestock acumulado en los años anteriores. El refuerzo de la producción nacional certificada ENplus A1 también reduce la dependencia de importaciones, lo que amortigua el impacto de posibles subidas de precio en otros mercados internacionales.
Factores que podrían presionar el precio al alza
- Coste de la materia prima. El serrín y los subproductos de la industria maderera pueden encarecerse por plagas forestales, menor actividad del sector maderero o mayor demanda industrial global de estos residuos.
- Costes logísticos y energéticos. El transporte y la electricidad que consume el proceso de fabricación influyen directamente en el coste final del pellet.
- Repunte de los combustibles fósiles. Una nueva escalada del precio del gas o del petróleo a nivel internacional podría trasladarse indirectamente al mercado del pellet, tanto por el aumento de la demanda como por el encarecimiento de la energía usada en su producción.
Factores que podrían mantener el precio estable o a la baja
- Mayor capacidad de producción nacional certificada, reduciendo la dependencia de pellet importado.
- Recuperación del equilibrio entre oferta y demanda tras los excesos de stock de años anteriores.
- Competencia entre fabricantes y distribuidores, que tiende a moderar los precios en un mercado ya consolidado.
Cuándo conviene comprar para pagar menos
Históricamente, el precio del pellet tiende a ser más bajo en primavera y verano, cuando la demanda cae, y a subir ligeramente al llegar el otoño, coincidiendo con el inicio de la temporada de frío. Comprar la provisión de toda la temporada entre mayo y agosto suele permitir ahorrar respecto a comprar en octubre o noviembre, cuando la demanda y, en ocasiones, la tensión de suministro pueden tensionar ligeramente los precios.
Conclusión
Tras la fuerte subida de 2022 y el progresivo descenso posterior, el precio del pellet ha entrado en una fase de mayor estabilidad desde 2024, y todo apunta a que 2026 mantendrá esta tendencia salvo que se produzcan tensiones inesperadas en el precio de la materia prima o de los combustibles fósiles a nivel internacional. En cualquier caso, comprar con antelación en los meses de menor demanda sigue siendo la estrategia más fiable para pagar el mejor precio posible por saco.