Con la llegada del otoño, muchos hogares que se calientan con pellets están notando que el precio del combustible vuelve a subir respecto a los meses anteriores. A diferencia de otras subidas puntuales del pasado, esta vez el motivo principal tiene nombre propio: el fin de una rebaja fiscal excepcional que ha estado en vigor buena parte de 2026.
El motivo principal: el IVA de los pellets ha vuelto al 21%
En marzo de 2026, el Gobierno aprobó el Real Decreto-ley 7/2026, un paquete de medidas para hacer frente a la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio, que había disparado la volatilidad de los precios del petróleo y el gas a nivel internacional. Entre esas medidas, se redujo temporalmente el IVA de los pellets, las briquetas y la madera para leña del 21% al 10%, en vigor desde el 22 de marzo de 2026.
Esa rebaja fiscal, sin embargo, tenía una condición ligada a la evolución del IPC del gas natural, y tras confirmarse los datos de inflación de abril, la reducción dejó de aplicarse a los pellets a partir del 1 de junio de 2026, volviendo al tipo general del 21%. A diferencia de los carburantes, que sí mantuvieron un descuento escalonado durante el verano, la biomasa doméstica no conservó ninguna rebaja adicional tras esa fecha.
Este cambio fiscal supone, por sí solo, un encarecimiento directo de en torno a 11 puntos porcentuales sobre el precio del pellet, un efecto que muchos consumidores están notando justo ahora, al hacer el primer aprovisionamiento de la temporada de frío.
Otros factores que influyen en la subida de precios de cada otoño
Además del cambio fiscal, hay factores que se repiten cada año y que también presionan el precio al alza en esta época:
- Aumento estacional de la demanda. Con la llegada del frío, la demanda de pellet se dispara frente a los meses de primavera y verano, lo que tensiona ligeramente los precios en la mayoría de campañas.
- Nivel de existencias tras el invierno anterior. El invierno 2025-2026 fue más húmedo e inestable de lo habitual, con mayor demanda real que en las dos campañas suaves anteriores, lo que ha dejado los almacenes con menos stock acumulado de cara a esta temporada.
- Coste de la materia prima y la logística. El precio del serrín y los subproductos de madera, junto con los costes de transporte y energía del proceso de fabricación, siguen siendo un factor de fondo que puede añadir presión adicional si se encarecen.
Qué se puede esperar de cara a este invierno
Con el IVA ya de vuelta al 21% desde junio, lo más probable es que el precio del pellet para esta temporada se sitúe por encima del de 2025, aunque sin llegar a los niveles extremos de la crisis de 2022. La capacidad de producción nacional certificada ENplus A1 sigue siendo sólida, y no hay indicios de una restricción de suministro estructural, por lo que la subida responde principalmente al efecto fiscal y a la estacionalidad habitual, no a un problema de escasez del producto.
Si el invierno 2026-2027 resulta especialmente frío o se prolonga más de lo habitual, es posible que se produzcan tensiones puntuales de precio en los meses de mayor demanda, como ha ocurrido en campañas anteriores. Por el contrario, un invierno suave tendería a moderar la subida y mantener los precios más estables.
Qué puedes hacer para minimizar el impacto en tu bolsillo
- Comprueba que tu proveedor aplica correctamente el IVA vigente en la factura, ya que la subida al 21% es automática desde junio y no depende de ninguna gestión por tu parte.
- Compara precio por kilo entre distintos proveedores y formatos, ya que la diferencia entre comprar a granel o ensacado puede compensar buena parte del encarecimiento fiscal.
- Aprovecha cualquier ayuda o deducción fiscal disponible si estás valorando instalar un nuevo equipo de biomasa, ya que estas ventajas son independientes del IVA del combustible y siguen vigentes.
- Evita dejar la compra para los meses de mayor demanda, ya que los precios suelen tensionarse más en pleno pico de la temporada de frío que al inicio del otoño.
Conclusión
La subida del precio del pellet que se está notando este otoño responde sobre todo a un motivo concreto y verificable: el fin de la rebaja temporal del IVA que estuvo vigente entre marzo y mayo de 2026, sumado a la presión estacional habitual de cada inicio de temporada. No hay señales de una crisis de suministro como la de 2022, por lo que se espera un encarecimiento moderado más que una escalada descontrolada, aunque conviene seguir de cerca la evolución del mercado a medida que avance el invierno.